Reseña histórica- Facultad de Arquitectura (UdelaR)

 

La Universidad de la República se creó mediante un decreto del presidente Gral. Oribe en mayo 1838, pero inició sus cursos en 1849. 

La carrera de Arquitecto se institucionalizó en 1887, dentro de la Facultad de Matemáticas, creada un par de años antes, a instancias del Rector Alfredo Vázquez Acevedo, quien llevó adelante una importante reforma de las estructuras universitarias, dando el paso a una Universidad "positivista", agionarnada a las corrientes filosóficas de fines del siglo XIX. En la Facultad de Matemáticas podían cursarse las carreras de Arquitecto, Ingeniero, Ingeniero Geógrafo y Agrimensor. 

Los estudios en Arquitectura, fueron adquiriendo cada vez más especificidad y a comienzos del siglo XX se encuentraron los últimos vestigios de los estilos historicistas con las nuevas ideas del "art noveau". Las nuevas tendencias llegaban de la mano de la considerable influencia europea y principalmente francesa que había en nuestro país alrededor de 1900. 

Dentro de una serie de reformas planteadas por el Rector Eduardo Acevedo, se elevó al parlamento la solicitud de recursos para contratar a un profesor extranjero de Arquitectura, siendo elegido el Profesor francés Joseph Paul Carrè, formado en Beaux Arts de París. A partir de allí, los cursos de arquitectura tomaron una dirección acorde a las exigencias de los nuevos tiempos del país y del mundo. Carrè fundó el primer taller de arquitectura para la enseñanza dentro de la facultad, como forma de ejercitación contínua de proyecto y varios ejercicios tendientes a visualizar en el espacio el proyecto.

El 27 de noviembre de 1915, el parlamento aprobó la ley que dividió la Facultad de Matemáticas en Facultad de Arquitectura y Facultad de Ingeniería y Ramas Anexas. Debido a eso, el 27 de noviembre conmemoramos el Día del Arquitecto. El 1º de marzo de 1916 comenzaron los cursos.

El primer decano de la Facultad fue el Arq. Horacio Acosta y Lara (quien tendría una destacada carrera profesional y había sido el primer presidente de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay, fundada en 1914). Una de las primeras iniciativas del Decano fue la implementación de un nuevo plan de estudios, que equilibrara la enseñanza en lo técnico y artístico. Sintonizados con los avances en el campo teórico y práctico de la arquitectura, en 1923 se incorporaron los cursos de urbanismo. 

La década de 1920 tuvo otro importante componente de efervescencia, dado por el movimiento de Reforma Universitaria, iniciado en Córdoba en 1918. La lucha por los principios de autonomía y cogobierno y de una Universidad comprometida con la sociedad de la que forma parte, fueron puntales de aquel movimiento con repercusiones en toda Latinoamérica.

Desde 1930 comienzaron a incidir las ideas del movimiento moderno europeo. El carácter social de la problemática arquitectónica, las nuevas tecnologías constructivas, los nuevos materiales industrializados, las relaciones del quehacer arquitectónico con una nueva industria de la construcción, y la investigación estética haciendo hincapié en la depuración del orden geométrico, adquirieron gran importancia para el orden estudiantil y para un sector docente sensible al proceso renovador en lo ideológico y estético.

Siendo Decano de nuestra Facultad el Arq. Leopoldo Agorio, el país se estremeció ante el golpe de estado del presidente Gabriel Terra en 1933. La Universidad respondió ahincadamente ante los intentos por atropellar su autonomía.

En 1937 se aprobó una nueva modificación al plan de estudios, pero pocos años después, al finalizar la segunda guerra mundial, en 1945 el claustro de facultad elaboró las bases de un nuevo plan de estudios, que afirmaba la búsqueda de una orientación con hondo contenido social, pero no llegó a discutirse en el Consejo. Tres años después, en 1948, una modificación del sistema de previaturas, generó nuevamente el tema del cambio de plan. Éste fué el inicio del proceso que culminó en el Plan 1952.

Alrededor de 1945, la producción arquitectónica en nuestro país mostraba una gran heterogeneidad, con fuerte predominio de una arquitectura ecléctica frente a una minoría aún muy influenciada por el movimiento moderno. Ésta situación repercutía en la Facultad, donde estaban los profesores Julio Vilamajó, Mauricio Cravotto, Carlos Gómez Gavazzo y Octavio de los Campos, como directores de Taller y Leopoldo C. Artucio como catedrático de Historia y Teoría de la Arquitectura.

En 1947 la Facultad se trasladó a su actual edificio, concebido por el Arq. Román Fresnedo Siri. 

En 1950, el orden estudiantil comenzó una ardiente discusión acerca del nuevo plan de estudios. Ese año, Gómez Gavazzo (quien había realizado una pasantía en el estudio de Le Corbusier entre 1933 y 1934), propuso a los estudiantes un esquema de reforma del plan, en la que quedaba de manifiesto la influencia de su estadía en Europa, adaptando aquellos conocimientos a nuestra realidad.

En la estructura del plan 1952, el orden estudiantil tuvo un gran protagonismo. Los fundamentos del plan, surgido de la post guerra, con notorias influencias de las posturas teóricas del movimiento moderno, los CIAM y la Carta de Atenas, quedaban de manifiesto en su exposición de motivos: "La Arquitectura es un arte vital; no es desahogo, ni pasatiempo, ni capricho. Si bien está en parte condicionada al temperamento, como toda otra actividad humana, el estímulo que pone en marcha la creación es exterior. Debe responder con alta precisión a las necesidades de la comunidad, debe ambientar e interpretar las relaciones sociales, debe contribuir a resolver problemas que solo en su ámbito pueden ser resueltos." 
"La honda raíz social de la arquitectura exige que la enseñanza se oriente a proporcionar al profesional un serio dominio de su técnica, una certera concepción de su arte y una desarrollada capacidad creadora; pero sobre todo, ineludiblemente, el más profundo conocimiento del medio y sus problemas, y una conciencia clara de los objetivos hacia los cuales debe tender la sociedad."


Con algunas modificaciones que no cambiaron lo sustancial, -a excepción de las ocurridas en la Dictadura militar (1973- 1985)-  este plan de estudios estuvo vigente durante 50 años.

Promediando la década de 1950, el Uruguay comenzó a vivir una crisis a todo nivel: la situación económica se deterioró, tras haber prosperado en la segunda guerra y la guerra de Corea, el descreimiento en la clase política era total. Los estudiantes reclaman por autonomía y co-gobierno para la Universidad, uniendo su lucha con la otros sindicatos obreros, ganando las calles en multitudinarias manifestaciones. Finalmente, a un mes de las elecciones de 1958, el parlamento aprobó la nueva ley orgánica de la Universidad, que consagraba los principios de autonomía y cogobierno con representación de los tres órdenes: docentes, estudiantes y egresados en todos los órganos de dirección universitarios: Asamblea del Claustro de Facultad, Consejo de Facultad, Asamblea General del Claustro de la Universidad y Consejo Directivo Central. 

Durante los años '60, Uruguay comenzaba a sumergirse en un clima de tensión social. La profundización de la crisis económica y el surgimiento de la guerrilla urbana, serán sello de la época. La Universidad pide más presupuesto y se solidariza con los sindicatos en conflicto. 

Después de 1967 el país comienza a desgarrarse entre la guerrilla tupamara y el semiautoritarismo gubernamental. El 14 de agosto de 1968 durante una manifestación duramente reprimida, es muerto el estudiante Liber Arce, quien había realizado sus primeros estudios universitarios en nuestra Facultad. 

El 27 de junio de 1973, el golpe de estado que derribó al régimen democrático se enmarca en un proceso mundial y regional. La dictadura, autodesignada "proceso cívico- militar" se prolongó hasta las elecciones nacionales de 1984 (a pesar de las proscripciones que para ellas se mantuvieron). Tras las elecciones universitarias de 1973, en que en todas las facultades, ganaron las opciones contrarias a la dictadura, ésta interviene la Universidad en octubre de 1973, destituyendo a su rector Samuel Linchjnstein y a todos los decanos, algunos de los cuales son encarcelados junto a otras autoridades, estudiantes, militantes. La caida de las libertades trajo una feroz persecusión ideológica. 

Con la intervención, el decano de la facultad, Arq. Carlos Reverdito fue condenado al exilio y la facultad pierde casi las 3/4 partes de sus docentes por sustitución o renuncia. En 1978 los interventores reformaron el plan de estudios, incorporando un "año cero" que de hecho limitaba el ingreso a la Facultad de Arquitectura.

Luego de la victoria del NO en el plebiscito constitucional de 1980, la dictadura comienzó el diálogo con los partidos políticos y se inició un proceso de "transición" que culminará en las elecciones de 1984. Durante esos últimos años de la dictadura, la militancia estudiantil tuvo una efervescencia y un ímpetu regado por años de silencio, "declaraciones de fe democrática" y pelo corto. Proscripta la Federación de Estudiantes, surge la ASCEEP (Asociación Social y Cultural de Estudiantes de Enseñanza Pública) y dentro de ésta, la Corriente Gremial Universitaria- CGU en 1983. 

Luego de la vuelta de la democracia en 1985, la Universidad también recobró su autonomía y cogobierno, asi como la reinserción de los profesores destituidos y la vuelta al decanato del Arq. Reverdito. 

A partir de allí, nuestra Facultad vivió un nutrido y extenso período de discusión respecto a los cambios en la estructura y el plan de estudios de Facultad. En 2001 se aprobó el nuevo plan de estudios, que comenzó a aplicarse en 2003. (Plan 2002) Se mantiene la unidad del título de arquitecto, pero la carrera se divide claramente en dos partes, se incorporan un seminario introductorio y otro al terminar el primer ciclo de la carrera, y el cursado de materias opcionales. Durante la discusión del plan, CGU planteó reiteradas veces la necesidad de un título intermedio al terminar ese primer ciclo, que permitiera una diversifiación de salidas de la carrera, y una mejor inserción laboral.

El monitoreo del funcionamiento de este nuevo plan, sus eventuales mejoras y fundamentalmente la necesidad de que la formación en arquitectura en nuestra facultad esté acorde a las exigencias actuales de la práctica arquitectónica, son los principales desafíos que enfrentamos en la Facultad de Arquitectura. A eso, sumarle los cursos de arquitectura en la Regional Norte, en Salto, visto que desde hace unos años pueden cursarse allí los primeros años de la carrera, y a partir de este año, que la escuela de diseño integre la Facultad de Arquitectura, noticia que nos alegra visto que una de las luchas principales que CGU ha tenido en éstos últimos años ha sido por la diversifiación de la oferta educativa de la facultad, fomentando la creación de licenciaturas y carreras cortas.

 

Corriente Gremial Universitaria- Facultad de Arquitectura | http://arq.cgu.edu.uy | cguarq@gmail.com